A la hora de dar
clase, lo ideal sería tener un grupo pequeño de alumnos y recursos abundantes a nuestra disposición, poder asistir a muchos
cursos de formación práctica para darnos ideas, ayudar a desarrollar todas las
destrezas, mantenernos al día de las últimas novedades en materia educativa, etc.
Poniendo los
pies en la tierra tenemos que reconocer que la realidad varía un poco: el
número de alumnos en cada clase suele ser bastante grande, todas tenemos entre 20-22
alumnos, los recursos para dar clase en inglés son más bien limitados y no hay
muchos cursos de formación práctica.
De todas
maneras, todas disponemos de un recurso muy importante: se trata de nuestra
imaginación y de la habilidad para utilizarla como un recurso más a la hora de
dar clase. Esta capacidad es muy importante a la hora de explicar algún
concepto o realizar alguna actividad que los niños no terminan de entender.
Ejemplo: Vamos a
ponernos en situación: Empezamos una unidad y los niños tienen que realizar
varias fichas, da igual que sean de colorear, trazar, escribir, matemáticas.
¿Qué hacer?
OPCIONES:
ü A- Explico
directamente a los niños lo que tienen que hacer y si veo que no lo han
entendido bien, voy corrigiendo sobre la marcha. Lo más normal es que a los
niños les suene “a chino”. Siempre hay alumnos más espabilados que captan lo que
hay que hacer y entienden o adivinan lo que toca pero los demás simplemente saldrán
del paso copiando o haciendo lo que se les ocurra. En resumidas cuentas:
habremos conseguido que hagan la ficha
pero no habrán aprendido nada.
ü B-Antes de
presentar la actividad la he preparado con antelación. Tengo claro el objetivo
de esa unidad, las destrezas que quiero desarrollar (puede ser la comprensión
oral, la expresión oral, la escritura, que aprendan vocabulario nuevo, etc.). He
pensado como introducir la nueva unidad, es decir, tengo claro el procedimiento
que voy a seguir para conseguir el objetivo y cómo voy a hacerlo: ya sea
leyendo un cuento antes, utilizando un póster o flashcards, poniendo un CD o
realizando un juego. Y fundamental, tengo los materiales que voy a utilizar a
mano y soy consciente del tiempo del que dispongo.
De esta manera consigo:
-crear un buen ambiente educativo
-captar el interés de los niños: explico
con ejemplos, pido su ayuda para que delante de todos señalen o ejemplifiquen
lo que vamos a hacer.
- repito las veces que haga falta lo que
quiero que hagan, hasta estar segura de que la actividad se ha comprendido:
repaso.
Cierto es que
aún así hay veces que algunos niños se pierden y les cuesta un poco… pero siempre me puedo poner
con ellos de manera individual y me
quedo tranquila porque sé que he seguido el procedimiento correcto.
- ¿Cuál de las dos
opciones sería la más adecuada?.
- ¿Cuál creéis que
es la más utilizada?
CONCLUSIÓN:
- Es muy
importante programar las actividades. En el caso de los libros de inglés que
utilizamos en clase, todas contamos con la ayuda de las “Guías del profesor”.
En estas guías vienen explicados con detalle los objetivos de cada unidad, cómo
presentar cada una de ellas, los materiales necesarios, etc,… no hay más que
leerlas con antelación para estar preparados.
- Una vez cogido
el truco a esta manera de trabajar, es muy sencillo preparar las clases y los
resultados con los alumnos varían para mejor al 100 por 100.
- Ejemplos de planificación: Ficha de series: lo ideal sería tomar el
tiempo antes para hacer un juego en la alfombra, de manera que todos los
alumnos tengan la oportunidad de salir. Luego realizamos una serie a la vista
de todos, en la que todos van diciendo el color de gomet que toca a
continuación y después se pasa a realizar el trabajo en papel.
Primero hay que trabajar de manera manipulativa y
luego pasar al trabajo individual en forma de ficha. Para ello es importante
tener los gomets ya los tengamos listos para no perder tiempo buscándolos y
recortándolos. Ese ratillo de preparación puede hacer que los niños pierdan el
hilo de la actividad, empiecen a hablar, pegarse,…
La preparación y organización es fundamental para
dar clase
en Educación Infantil
Hola Marta!!! Sabía la importancia de la planifiicación en el trabajo, pero no me había hecho una idea de lo necesario que es para tu trabajo. He visualizado uno de tus comentarios "el momento en que se pegaban o se distraían" por la no planificación jijijiji. Saludos, Soy Kati
ResponderEliminarHola Kati,
ResponderEliminarSí, planificar es importante y también lo es tener un plan B preparado por si lo planificado para la sesión no resulta como nosotras pensabamos. ¡Con los peques nunca se sabe!